NOS LLAMÓ Y NOS REUNIÓ EN SU DERREDOR

Nuestra misión en la Iglesia, por carisma recibido del Espíritu Santo, es cooperar espiritualmente a la santificación de los sacerdotes y aspirantes al sacerdocio.

Oblata es ofrecida

Hacemos vida de nuestra vida las palabras de Jesucristo en su oración sacerdotal «Padre, por ellos ruego y por ellos me inmolo, para que sean santificados en la verdad.

Pero no ruego sólo por ellos, sino por cuantos crean por la palabra de ellos, para que todos sean uno»

Ora tú también por los sacerdotes

Todos debemos orar por la santidad de los sacerdotes.

La oración lo alcanza todo

Vida íntegramente contemplativa

Las hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote formamos una Congregación  religiosa de vida íntegramente contemplativa, de Derecho Pontificio. Vivimos entregadas totalmente a Dios en  soledad y silencio, en oración constante y penitencia.

Oblata es ofrecida, y de Cristo Sacerdote porque esta vocación específica nace del latido del Corazón de Cristo: «Pro eis rogo et pro eis sanctifico meipsum» (por ellos ruego y por ellos me ofrezco) y es por Él, con Él y en Él, como vivimos nuestro ser oración y oblación en la Iglesia.